José María Lailla, ginecólogo
El National Institut of Health definió en el 2001 la osteoporosis como aquella enfermedad caracterizada por baja masa ósea y deterioro de la microarquitectura del tejido óseo, que conduce a una mayor fragilidad ósea y como consecuencia a un aumento del riesgo de fractura. En la mujer se produce más frecuentemente que en el hombre ya que existe una etiología adicional, como son los cambios hormonales que se generan después de la menopausia. Y aunque la manifestación clínica de esta enfermedad tiene lugar en la mayoría de ocasiones alejada de la misma, su inicio y evolución en forma latente se ha iniciado ya con la disminución de la función gonadal.
Los factores de riesgo de una fractura osteoporótica espontánea en la mujer debemos centrarlos en aquellas de edad avanzada o en las que han sufrido a lo largo de su vida fracturas óseas con traumatismos mínimos, también las que tiene un índice de masa corporal bajo y las que han presentado una menopausia precoz, habitualmente se considera antes de los 45 años.
La evolución de la enfermedad es desigual de una mujer a otra, hay unas que se caracterizan por una fase latente corta y con aparición de los primeros síntomas de una forma muy precoz, son las que denominamos perdedoras rápidas de hueso. Al mismo tiempo hay otras, afortunadamente la mayoría, en las que la pérdida de masa ósea se produce muy lentamente y por ello la clínica aparece cuando ya tienen una edad muy avanzada o bien han sido mujeres que han tenido una menopausia muy precoz.
Pero sea cual sea la causa y la forma de presentarse la osteoporosis todos debemos aleccionar y aconsejar a la mujer en las medidas de prevención, que inicialmente pasan por los hábitos de vida saludable, como son una alimentación amplia, rica en productos lácteos, evitar el sedentarismo, basta con andar 30 minutos durante cinco días a la semana, tomar de forma racional pero continuada el sol y evitar los tóxicos como el tabaco y el alcohol, que tienen una acción favorecedora para la pérdida de calcio.
Artículo original en www.saludymedicina.org