Se ha demostrado que la combinación de una dieta equilibrada con sustitutivos de la comida y actividad física ayudan a perder peso.
diciembre 30, 2011 Salud y Medicina
Seguir una dieta para adelgazar no es tarea fácil. Muchas personas empiezan regímenes que acaban abandonando sin haber obtenido los resultados esperados. Con frecuencia se instauran dietas que no están basadas en las preferencias de la persona, en los alimentos que suelen gustarle. Los cambios que se proponen requieren de un esfuerzo muy alto que la persona siente que no puede mantener”, explica Gemma Peralta, psicóloga clínica de la Fundación Rossend Carrasco i Formiguera.
A más peso, menos salud.La obesidad es una de las primeras causas prevenibles de mortalidad junto al tabaquismo. Según los últimos estudios de la Sociedad Española de Estudios de la Obesidad, el 54,7% de los adultos en España tiene un peso por encima del normal, es decir, un índice de masa corporal (IMC) superior a 25 kg/m2. De ellos, el 39,2% tienen sobrepeso (IMC mayor de 25) y el 15,5% son obesos (IMC mayor de 30).El sobrepeso y la obesidad disminuyen la expectativa y la calidad de vida de las personas. Tener sobrepeso (con un índice de masa corporal mayor de 27), está directamente relacionado con un mayor riesgo de padecer diabetes tipo 2, hipertensión, hipercolesterolemia o enfermedades cardiovasculares.
Cambios graduales. Los expertos coinciden en que es fundamental seguir una dieta saludable que ayude a adelgazar de forma gradual (de 2 a 4 kg al mes), y que además asegure un cambio paulatino en los hábitos alimentarios para conservar un peso adecuado. “Los abordajes alimentarios basados en cambios graduales tienen más posibilidades de seguirse que los que conllevan cambios drásticos”.
Los estudios científicos demuestran que la mejor opción para perder peso de manera eficaz y segura es hacer ejercicio físico diariamente y seguir una dieta hipocalórica. Ésta debe ser variada, flexible, personalizada y siempre aconsejada por personal sanitario (dietistas, nutricionistas, endocrinos o farmacéuticos).
“La pérdida de peso no debe ser el único objetivo. Es importante también el estado de ánimo y que el régimen no sea un suplicio o requiera de un gran sacrificio”, advierte Gemma Peralta. Una dieta muy severa y limitada en calorías, además de ser peligrosa para la salud, puede provocar desequilibrios emocionales: irritabilidad, cambios de humor. “Las dietas altamente restrictivas pueden aumentar el estado de ansiedad, una vez se han finalizado”, añade.
Dietas que funcionan. Las dietas mixtas son eficaces para la reducción de peso y su mantenimiento. Este tipo de dietas, que combinan sustitutivos de la comida con alimentos naturales, son ideales para planes dietéticos variados, sencillos de preparar, y fáciles de seguir a corto y largo plazo. “El paciente las puede seguir con más facilidad que si le sometemos a dietas muy bajas en calorías. Las dietas mixtas no potencian tanto estados de ansiedad y tensión como las que restringen determinados nutrientes (ausencia total de hidratos de carbono)”, apunta Peralta. Asimismo, estas propuestas dietéticas son recomendables, “sobretodo en conductas de picar entre horas”
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Artículo original en www.saludymedicina.org